domingo, 31 de enero de 2010

Antonio Almazan clausura de las casas del movimiento

Clausuara de las casas del movimiento Reunion en el SME, donde el compañero Antonio Almazan da algunas palabras para cerrar este importante evento.



http://www.youtube.com/view_play_list?p=1760FC8781947085

Brasil ante el piñerazo Guillermo Almeyra

Brasil ante el piñerazo
Guillermo Almeyra. La Jornada

El ex campesino, ex obrero, ex dirigente sindical Luiz Inacio Lula da Silva hasta ahora ha gobernado aliándose con la derecha social y política y con una línea neoliberal de política económica que enriqueció aún más a los grandes empresarios industriales extranjeros y al agronegocio, postergó la tan necesaria reforma agraria y aumentó las desigualdades entre los más ricos y los más pobres. En eso no se diferenció mucho de los gobiernos de la Concertación chilena, que fueron disciplinados continuadores de las políticas instauradas por los Chicago boys durante el pinochetismo porque, en lo esencial, Lula mantuvo frente al capital financiero internacional la línea de Fernando Henrique Cardoso, el desarrollista amigo de las fuerzas del antidesarrollo.

El resultado de eso fue un repudio también "chileno", ya que el Movimiento de los Sin Tierra (MST), que lo había apoyado electoralmente y formado una alianza estratégica de izquierda con el partido de éste, el Partido de los Trabajadores (PT), está actualmente en la oposición a Lula y en buena medida al propio PT, y también porque en éste se produjeron escisiones por la izquierda, distanciamientos con los partidos de izquierda aliados, como el PCB (Partido Comunista Brasileño) o izquierdas que terminaron expulsadas y constituyeron partidos ferozmente críticos, como el Partido Socialismo e Libertad (PSOL).

También como en Chile, el presidente saliente –Lula– tiene un enorme apoyo popular, como tenía Michelle Bachelet, muy superior al porcentaje que las encuestas otorgan a la candidata presidencial de Lula para los comicios de octubre próximo, la jefa de gabinete Dilma Roussef. Ésta, dicho sea de paso, no tiene la gris biografía del ex presidente Eduardo Frei, el derrotado por Sebastián Piñera. Por el contrario, es hija de un comunista búlgaro y durante la resistencia contra la dictadura fue guerrillera en las filas de la Vanguardia Armada Revolucionaria Palmares, estuvo tres años presa y fue torturada.Además, es una luchadora y en estos momentos combate contra un cáncer linfático que le impone una agotadora quimioterapia en plena campaña electoral y, peor aún, lucha contra los fortísimos prejuicios misóginos, porque en Brasil sólo los negros tienen menos posibilidades que las mujeres de llegar a la presidencia y ella quiere ponerse la banda verdeamarela.

El candidato del gran capital y ex ministro de Fernando Henrique Cardoso, José Serra, según Datafolha, tenía hasta diciembre pasado una expectativa de voto de 37 por ciento, contra 23 de Dilma. Pero de aquí a las elecciones del 3 de octubre entrarán en juego otros factores. En primer lugar, el neoliberalismo de Lula y el de Serra y Cardoso no son iguales, y no son vistos tampoco como iguales. Lula sirve los intereses del gran capital brasileño y la oposición los del capital financiero internacional y, aunque ambos sectores estén entrelazados y el grueso del gran capital industrial y financiero, en Brasil como en toda América Latina, esté en manos extranjeras, el gobierno de Lula –muy esquemáticamente– busca defender el mercado interno, y la derecha, los intereses del capital financiero internacional y de Estados Unidos. Para los pobres y desocupados por eso no es lo mismo un gobierno que, con subsidios y planes asistenciales, les permite comer dos veces por día e ir a la escuela, que otro que daría más subsidios, pero a las empresas.

La posición sectaria frente a Lula de la alianza entre el PCB, el Partido Socialista de los Trabajadores Unificado (PSTU), nacido en 1990 de una escisión del PT, y el PSOL, nacido de igual modo en el 2004, le dio a la candidata de ese frente, la enfermera, militante sindical y senadora Heloisa Helena Lima de Morales Carvalho, 6.85 de los votos en las elecciones presidenciales de 2006, cifra que en una elección reñida puede ser decisiva.

Pero en los cuatro años recientes ese frente no sólo no ha avanzado sino que, además, ha perdido su candidata, ya que Heloisa Helena prefiere disputar una senaduría (que puede ganar) y, además, se inclina a realizar una alianza de centro derecha con los Verdes. Consciente de esas dificultades, Lula, que cuenta con el apoyo del Partido Comunista del Brasil y de una izquierda trotskista que milita en el PT e intenta depurarlo y reorganizarlo, se radicaliza y, sobre todo, ha formulado un llamado a unir todas las fuerzas de izquierda para evitar que en octubre se repita el caso chileno.

Su radicalización –relativa, pero importante– lo llevó a oponerse a Estados Unidos en la Conferencia de Copenhague y a la cuarta flota estadunidense que amenaza las costas y las reservas marinas de Brasil; lo condujo a chocar con Estados Unidos por Honduras (donde dio refugio a Zelaya) y por Haití; a comprometerse con el Foro Social Mundial en Porto Alegre y a buscar un pretexto para no ir a Davos, entre las últimas medidas. Su llamado a constituir un frente único de las izquierdas, por otra parte, coloca en un brete a sus opositores en éstas ya que la experiencia chilena está fresca y, además, Dilma Roussef no ha declarado aún quiénes podrían ser sus cuadros gubernamentales, teniendo en cuenta que quiere prescindir de muchos corruptos que pululan en el PT, de modo que a la motivación ideológica Lula agrega implícitamente la oferta de puestos parlamentarios o gubernamentales a organizaciones que, por sí mismas, no pueden salir de su aislamiento. ¿Los sectarios reflexionarán? ¿Dilma Roussef podrá sobreponerse a su grave enfermedad, y a la de su partido y de su gobierno, y podrá convencer de que una presidenta es posible? ¿Lula mantendrá su radicalización para ayudarla? Eso, como en las telenovelas, se sabrá en los próximos episodios

sábado, 30 de enero de 2010

Martin Esparza discurso Zocalo 29-01-2010

Exigen miles un acuerdo que evite estallido social en el país


Patricia Muñoz y Fabiola Martínez
Periódico La Jornada
Sábado 30 de enero de 2010, p. 5

Con la exigencia de un acuerdo nacional que "concilie los enconos generados por el gobierno y evitar un estallido social en este 2010", integrantes de los sindicatos de electricistas y de mineros –entre otros–, así como miles de trabajadores del campo, encabezados por la Confederación Nacional Campesina (CNC), llenaron ayer el Zócalo capitalino.

El gobierno calderonista ha puesto al país como una "nave sin timón", por lo que es preciso un cambio de rumbo, advirtieron los líderes de las organizaciones participantes en la marcha denominada "por la alianza clasista", quienes se comprometieron no sólo a apoyar al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), sino avanzar de manera conjunta.

El SME anunció anoche que instalará un plantón permanente en la Plaza de la Constitución hasta que concluya el conflicto derivado del cierre de Luz y Fuerza del Centro (LFC).

La primera movilización multitudinaria de este año, protagonizada por organismos del campo y la ciudad (participaron además centrales como la Unión Nacional de Trabajadores, el Frente Sindical Mexicano y el magisterio disidente) partió del Ángel de la Independencia rumbo al Zócalo. Los numerosos contingentes ocuparon de nueva cuenta todos los carriles de Reforma. Ante la cantidad de participantes, los contingentes se dividieron en dos grandes columnas para poder ingresar al Centro Histórico.

La protesta común fue reforzada con nuevas consignas: "¡Urgente, urgente, que renuncie el presidente". "Y dicen, y dicen que estamos liquidados, aquí les demostramos que están equivocados". Mostraron otras pancartas contra el secretario del Trabajo, Javier Lozano, a quien señalan como autor de las agresiones contra los trabajadores.

Alentados por la CNC –sector campesino del PRI–, los jornaleros marcharon ataviados como los antiguos "alzados revolucionarios"; llevaron incluso un camión en el que representaron las gestas históricas de la Independencia y la Revolución. Durante la jornada falleció Inocencia Cruz, campesina de Hidalgo, quien en plena marcha sufrió un paro cardiaco fulminante.

Durante el mitin, Martín Esparza, dirigente del SME, advirtió que este movimiento (después de 120 días de la extinción de LFC) seguirá con más contundencia hasta recuperar la fuente de trabajo. "Alzo mi voz para decir a Calderón y a sus incondicionales que no nos intimidan ni nos van a intimidar con sus amenazas farragosas", dijo.

Antes, Cruz López, líder de la CNC, señaló que al acuerdo nacional debe sumarse la creación de un consejo social y económico en el que participen todos los sectores para "socializar las políticas públicas". Lamentó el imcumplimiento de la promesa gubernamental de no aumentar el precio de la gasolina: "lo que faltaba, la palabra del Presidente de la República vale menos que un cacahuate".

Manifestó su solidaridad con los sindicatos en particular y repudió a "la actitud porril e intromisoria del gobierno federal en los casos de los electricistas y los mineros". O los funcionarios cambian su actitud o pondrán en peligro la estabilidad del país, advirtió.

El pronunciamiento firmado por todas las organizaciones del Movimiento nacional por la soberanía alimentaria, energética, por los derechos de los trabajadores y las libertades democráticas plantea como ejes centrales: cambio de la política económica, incremento salarial de emergencia, un nuevo modelo de desarrollo rural y reformas económica y fiscal para una mejor distribución de la riqueza.

Asimismo, plantearon un pacto clasista y ciudadano, avanzar en la huelga de pagos de luz y la preparación de la huelga política nacional, según el documento leído por el líder del magisterio oaxaqueño Azael Santiago Chepi.

Apoyo en los estados

En apoyo a la movilización en el Distrito Federal, cientos de personas –entre integrantes del SME, maestros, campesinos y telefonistas– se manifestaron ayer en los estados de Oaxaca, Morelos, Chiapas, Querétaro y Nayarit.

Demandaron un cambio en la política económica del gobierno de Felipe Calderón; repudiaron los incrementos a la gasolina, el diesel y el IVA, y expresaron su apoyo a los 44 mil trabajadores de la extinta LFC.

En Cuernavaca, Morelos, más de 2 mil personas –la mayoría miembros del SME y sus familias– marcharon y efectuaron un mitin en el zócalo, donde exigieron a las autoridades federales frenar las agresiones contra los sindicatos y dejar de criminalizar la lucha social. En Oaxaca capital, cientos de profesores de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, así como seguidores de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca marcharon por la ciudad y realizaron un mitin frente al antiguo palacio de gobierno.

En Chiapas, unos 200 integrantes del Movimiento Campesino Regional Independiente bloquearon durante cuatro horas la carretera Panamericana. En Querétaro, unos 100 integrantes del Sindicato Nacional de Telefonistas protestaron frente a las instalaciones de la delegación de la Secretaría del Trabajo y marcharon hacia palacio de gobierno.

Con información de Octavio Vélez, Elio Henríquez, Rubicela Morelos, Jesús Narváez y Mariana Chávez, corresponsales

CFE contratistas de clase mundial sin seguridad

Un culto a la mujer

La Paz. La infinidad que describe en cada una de sus obras resume la admiración apasionada que conserva por la mujer, la que en los últimos años se ha convertido en su principal musa para crear sus obras de arte.

Este homenaje a la feminidad que hace el escultor Mario Corea Santos surgió hace más de una década, tiempo que le ha servido para desarrollarse en el arte abstracto.

El escultor Corea, quien es originario de Tegucigalpa, se mudó hace diez años a la pacífica ciudad de La Paz, con el propósito de desempeñarse como docente en el área de artes plásticas en la Escuela Normal Mixta de esa localidad.

Su estadía en este departamento ha causado una influencia social en su persona, la que plasma al momento de diseñar sus esculturas a base de madera.

El simbolismo social que transmite en cada escultura hace reverencia a los distintos trabajos que realiza la mujer en el campo, y al sentimiento puro que caracteriza a este ser sublime como un fiel reflejo de una de las obras más perfectas de la creación divina, tal y como la describe este habilidoso escultor amante de la vida.

Desde su residencia ubicada en la colonia Bella Vista, en la ciudad de La Paz, Corea ha acondicionado parte de su casa para utilizarla como el taller de tallado donde da forma a las figura del género femenino.

MOLDE ESCULTÓRICO.

Entre los otros temas que aborda Corea en cada una de sus obras se encuentra la relación amorosa que fluye entre la pareja y la maternidad, puntos humanos que nutren el molde de sus esculturas.

En sus inicios como artista de la pintura pretendía analizar la técnica del óleo, pero sus estudios en el campo del arte lo guiaron a descubrir su verdadera vocación por la escultura, destreza que lo ha consagrado para obtener el primer lugar en la IX bienal de escultura y cerámica que se llevó a cabo hace cuatro años.

Corea también concentra sus esfuerzos artísticos en la pintura, pero sus energías son superadas cuando pone en práctica la técnica de esculpir en madera, la que en algunas oportunidades plasma en el mármol, piedra y metal.

IMAGEN DE HECHOS.

La visión que rodea a este artista de la escultura también se basa en el entorno de la ciudad de La Paz, donde gran parte de la población femenina se enfrenta al desempleo que padece su departamento, por lo que utiliza su ingenio para vender su fuerza de trabajo y subsistir.

Según Corea, normalmente este hecho es vivido por aquellas mujeres que no cuentan con el apoyo de un esposo que les ayude a fortalecer la economía de sus hogares, por lo que ponen en práctica sus esfuerzos para trabajar en la agricultura, lavando ropa y haciendo otros trabajos que generalmente son realizados por los hombres.

Esta realidad que acompaña a la mujer de La Paz constituye uno de los temas sociales que plasmó en una de sus esculturas, denominada “La lavandera”. La silueta de esta obra de arte hace referencia al trabajo físico al que es sometida la mujer a causa de la pobreza en que vive.

ORGANIZACIÓN DE LAS ARTES.

Una de las metas que intenta llevar a cabo este docente y escultor es la de agrupar a los artistas de La Paz para fortalecer sus habilidades y obtener resultados que contribuyan con el desarrollo del arte en esta comunidad.

La alternativa alentaría a los creadores del arte para llevar a cabo un plan que genere diferentes exposiciones en varios sectores de ese departamento y en distintas ciudades del país.

Mientras este proyecto se lleva a cabo con el objetivo de incentivar el arte entre los pobladores, Corea seguirá desarrollando sus bellas y valiosas escultoras que rinden culto a la mujer.

El Heraldo.HN

viernes, 29 de enero de 2010

Rechazo de López Obrador a alianzas del PRD con PRI y AN


Rechazo de López Obrador a alianzas del PRD con PRI y AN


Se niega a opinar sobre la sucesión estatal, pero confía en que el sol azteca retenga gubernatura

OSSIEL PACHECO ( ) / La Jornada
Andrés Manuel López Obrador, durante un mitin en Marquelia

Andrés Manuel López Obrador ratificó que no está de acuerdo con las alianzas del PRD ni con el PAN ni con el PRI para las elecciones de gobernador en Guerrero porque “son lo mismo, la misma gata nomas que revolcada”, y están en manos de la mafia del poder, y usan a uno o al otro a su conveniencia, aunque matizó que el tema de las coaliciones son un asunto que decidirán los partidos políticos.

El tabasqueño sustentó que el PAN ayudó al PRI en 1988 para imponer mediante el fraude a Carlos Salinas de Gortari y en el 2006 cuando los panistas “se robaron la Presidencia” el tricolor ayudó al blanquiazul a imponer a Felipe Calderón Hinojosa en el cargo, y más recientemente citó los aumentos a los impuestos, a la gasolina, al diesel y a la energía eléctrica fueron estos partidos, “por tanto son lo mismo”.

No obstante, el ex candidato presidencial confió en lograr refrendar el triunfo en las elecciones de gobernador porque el pueblo de Guerrero es progresista y no se podría entender la historia de México sin la aportación de los hombres y las mujeres guerrerenses, y se negó a hablar de la sucesión gubernamental, y de si el movimiento lopezobradorista respaldará a uno de los cuatro aspirantes perredistas que buscan la postulación, “aun falta tiempo para las elecciones”.

Entrevistado al concluir la asamblea regional de la Costa Chica realizada en la Preparatoria de la UAG del municipio de Marquelia y antes de comenzar la asamblea regional de Acapulco, López Obrador no quiso hablar de la sucesión en Guerrero, “no es mi tema”, pues argumentó que su presencia en el estado fue para organizar el movimiento para la defensa del país, porque solamente así lograrán derrotar a la oligarquía mediante la organización y movilización ciudadana.

Dijo que están trabajando en todo el país para salvar a México porque no aceptan que estén hundiendo y aplastado al pueblo; y llamó a sus seguidores a no rendirse ante la tristeza y la desesperanza que hay con la gente, y a seguir luchando, a no desanimarse porque si hay salidas para sacar al pueblo adelante ante la riqueza que tiene el territorio mexicano, y no hay explicación para tanta decadencia.

Interrogado respecto a las declaraciones del presidente Felipe Calderón Hinojosa en el sentido de que la economía del país va por buen camino, respondió que es un mentiroso y citó que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional situaron a México en el sitio 142 de 152 países del mundo por tener menor crecimiento económico, incluso Haití tuvo un mejor desempeño de su economía.

jueves, 28 de enero de 2010

SME Sector Electrico en Mexico costos Tarifas y opacidad

La presentación del libro Sector Eléctrico en México, Costos, Tarifas y Opacidad.

Excelente conferencia en el SME donde se plantean las grandes incongruencias de la privatización y la necesidad de mantener los bienes en dominio público.

miércoles, 27 de enero de 2010

Bachelet - Pinochet = Piñerachet José Steinsleger

Bachelet - Pinochet = Piñerachet
José Steinsleger / La Jornada.

Chile involuciona. A continuación, el epílogo de "Historia de claudicaciones: el retorno a la democracia en Chile", (publicado en este espacio el 11/9/98), o bien la segunda parte de la serie "Pinochet + Concertación = Bachelet" (18-25/01/06 y 1/2/06).

Los comentarios de entonces giraban en torno a los estragos del capitalismo salvaje en un país que fue convertido en prueba piloto del neoliberalismo mundial en ciernes. País en el que, según Wikipedia (enciclopedia virtual que ajusta sus textos al poder político de turno), promedia “… índices de desarrollo humano, porcentajes de globalización, PIB per cápita, nivel de crecimiento económico y calidad de vida que se encuentran entre los más altos de América Latina”.

Más falso, viuda maquillada. Porque si nada se le opone en el camino, cuando en 2013 el presidente electo Sebastián Piñera empiece a cerrar su mandato, las palabras escritas en 1892 por Eduardo Matte Pérez (bisabuelo del magnate pinochetista Heliodoro Matte Larraín) seguirán conservando su vigencia: "Los dueños de Chile somos nosotros, los dueños del capital y del suelo; lo demás es masa influenciable y vendible; ella no pesa ni como opinión ni como prestigio" (Ernesto Carmona, Los dueños de Chile, Ed. La Huella, Santiago, 2002, p.119). Y el pinochetismo heavy y el pinochetismo light habrán cumplido 40 años de sostenida exclusión social.

Con total desconocimiento de la realidad, la dictadura mediática y los académicos programados por las corporaciones trasnacionales dicen que la economía chilena "crece" y la pobreza "decrece". Pero si les preguntásemos qué significa ser "pobre", nos mirarán con un dejo de sorna y desprecio. ¿Acaso no conocemos el decreto "posmo" que abolió las clases sociales y dividió a la sociedad en "sectores" aritméticamente medibles?

En México, donde los métodos chilenos de medición de la pobreza causan el orgasmo de los tecnócratas, el experto Julio Boltvinik asegura que cada vez se ponen "muchos más requisitos para ser pobres" (La Jornada, 12/12/09). Por lo que no cualquiera es "pobre". Si un trabajador gana por debajo de 500 dólares mensuales es pobre. Si gana un dólar más es menos pobre. Todo clarito: "política social" sí, política económica no.

La alquimia contable neoliberal fue minuciosamente desenmascarada por el sociólogo Tomás Moulian en Chile actual: anatomía de un mito (1997).

La obra de Moulian fue pionera en explicar cómo funciona la "ingeniería social" que llevó a los políticos de la Concertación a borrar cualquier alusión al pasado de ética, gloria y tenacidad de las luchas populares chilenas.

La Unidad Popular ensayó algo más que meras políticas de contención social. En 1972, la relación entre el 20 por ciento más rico y el 20 por ciento más pobre fue solamente de 12 veces, y la participación de los salarios en el ingreso llegó a 52 por ciento. Política económica que, inevitablemente, trastornó el biorritmo de los dueños de Chile, tornando imperioso el pedido de una "ayudita" a Pinochet y sus verdugos.

El "modelo chileno" tampoco cayó del cielo. Matar fue la premisa: 17 años de terrorismo de Estado. Y luego, el fraude ideológico marcó durante 21 años más la frente del golpista Patricio Aylwin, el derechista Eduardo Frei Tagle, el mediocre Ricardo Lagos y la socialista hello Kitty Michelle Bachelet, llevando a los chilenos a "elegir" entre Frei (quien hizo lo imposible para que Pinochet se muriese en la cama) y Piñera, compadre del genocida presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez.

Los investigadores Darío Salinas y Carolina Teitelboim observan que en una muestra del Banco Mundial (2004), Chile ocupaba el segundo lugar, después de Brasil, en desigualdad regional: “En la medida en que esta tendencia no se ha revertido, el tema de la desigualdad se recoloca en la agenda de discusión... en un país (…) donde precisamente no abundan las discusiones de los problemas públicos acuciantes” (América Latina y el Caribe: una región en conflicto, Plaza y Valdés 2009, México, p. 336).

¿Éxito? Para muestra, un botón: hace poco la dirigente democristiana María Rozas denunció que las cajeras del supermercado Santa Isabel, en la sureña ciudad de Chillán, trabajan más de ocho horas sin que se les permita moverse. "No pueden ir al baño y muchas deben usar pañales desechables". Chillán: ciudad en la que Siqueiros pintó en la Escuela México, el mural Muerte al invasor (1942).

En la política chilena, forma es fondo. Bachelet a Piñera: "Lo felicito. Hoy Chile lo ha elegido democráticamente, y espero que siga el camino del progreso y la justicia social". Piñera a Bachelet: "Le agradezco sus palabras y le pido que me aconseje para continuar lo que está bien hecho y para emprender nuevas tareas, porque empieza un camino".

¿Y la "izquierda"? La izquierda (lúcida) sabe que "el camino" de Piñera será el de sus patrones: Wall Street y el Opus Dei. O sea, el de Perú, Panamá, México y Colombia. La izquierda deberá partir de cero, y sabiendo distinguir (de una buena vez), a los "pelucones" y "realistas" que en 1823 y 1973 condenaron a O’Higgins y Allende al exilio, la miseria y la muerte.

SME Fernando Amezcua Asamblea de la Resistencia Popular (2/2) 25-01-2010

SME Asamblea de la Resistencia Popular 25-01-2010 (1/2)

martes, 26 de enero de 2010

honduras presencia de la CIA en el golpe.flv

AMLO conferencia COLMEX 19-01-2010 Segunda Parte

Segunda Parte de la Conferencia de Andrés Manuel López Obrador en el COLMEX. Esta parte fue repuesta debido a que el video original tiene errores de audio.

Gracias a los que me apoyaron detectando ese error de grabación.



Pueden ver los demás videos aquí http://www.youtube.com/view_play_list?p=2A9D661B75128577

Reglas para el pillaje.

Reglas para el pillaje
Pedro Miguel / La Jornada

La propiedad privada es parte del orden universal y eterno de las cosas. Incluso desde antes de que éstas existieran, el Caos original podía considerarse propiedad de Dios, Quien fue El que, en ejercicio de Sus legítimos derechos de posesión, le dio forma y fondo y creó la noche y el día, los océanos y las tierras emergentes y las criaturas que pueblan unos y otras.

En tiempos posteriores, un dinosaurio era feliz poseedor de sus propias escamas, de sus huevos y de un territorio definido en el cual cazar o pacer. Verdad es que las bestias primitivas, carentes de intelecto y de razón, no asimilaban el concepto muy bien que digamos y que ello daba lugar a frecuentes pugnas por el territorio, por la comida o por la hembra. Pero los seres humanos, reyes de la Creación, están llamados a comportarse de otra manera y a reconocer en la propiedad el principio que ordena y armoniza la vida civilizada. Así ha sido siempre, así es y así debe seguir siendo.

Si de dirimir conflictos se trata, para eso existe un Legislativo capaz de distribuir los bienes que permanecen en el desorden de lo público entre algunas decenas de bolsillos sabios que podrán hallarles mejor provecho, o rescatar a las mujeres de su propia cortedad mental y situarlas bajo la tutela de jueces, curas, padres o maridos que les digan lo que pueden hacer, y lo que no, con sus cuerpos; para eso hay decretos presidenciales que convierten –ya lo verán– ineficientes entidades de la nación en empresas privadas competitivas, transparentes y, sobre todo, prósperas; para eso hay una Suprema Corte que legaliza la usura, así como poderes nacionales y supranacionales y mecanismos de transparencia que estipulan quién debe ganar cuánto, qué países pueden explotar los recursos de otras naciones, quiénes tienen legitimo derecho a saquear oficinas y presupuestos: ¿qué tal el del Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve), puesto por el Altísimo a disposición de la parentela presidencial para que ésta progrese, ensanche su hacienda y se haga con los medios necesarios para su felicidad?

Quienes critican esa muestra de normalidad democrática incurren en el pecado de la envidia, porque carecen de los pequeños lujos que esa honorable familia ha sabido ganarse a fuerza de astucia, o bien en el de la soberbia, porque quiénes son ellos (es decir, los críticos) para juzgar vidas ajenas.

En este mundo, el principio de la propiedad privada ha de primar en toda circunstancia, incluso en situaciones de catástrofe o de hambruna. Quienes, por alguna razón, se vean privados de alimentos, habrán de abstenerse de aprovechar víveres que les son ajenos, aunque éstos se encuentren abandonados; el deber moral del hambriento consiste en vigilar la integridad de la propiedad privada. Así, en el infortunado Haití, los víveres en las ruinas de una tienda son del tendero, aunque éste haya muerto y se encuentre sepultado entre escombros, en tanto que en México los yacimientos mineros y los campos petrolíferos pertenecen a Repsol, Iberdrola y otras empresas extranjeras, y las mujeres y sus cuerpos son propiedad de los arzobispos y de sus aliados legislativos. Así ha sido, así es y así será.

Escuché por ahí que en estos días se regalan niños haitianos y he pensado en optar por la propiedad de uno de ellos. Me interesa especialmente el linchado, ese puberto que apareció en la primera plana de La Jornada del viernes 22, lloriqueante, con la cabeza quebrada y llena de sangre, y un hilo de baba colgando de sus labios reventados. Parece ser que, en medio de la tragedia, ese mozalbete, en vez de resignarse y acatar los designios del Creador, pretendió saciar el apetito con mercancías ajenas. Lo dejaron hecho un Cristo.

Supongo que habrá escarmentado y habrá aprendido el principio sacrosanto de la propiedad, y de ahí mi interés particular: el jovencito ya está listo para la vida en el mundo civilizado y para acatar (eso es lo importante) las normas de la decencia: el pillaje (como la evasión fiscal) es derecho exclusivo de unas cuantas empresas y familias de bien, no prerrogativa de un muerto de hambre cualquiera, y para practicarlo existen formas y maneras: robar, sí, pero robarse la Presidencia; imponer, sí, pero mediante decretos; saquear, sea, pero por medio de contratos; hincharse con dineros públicos, okey, pero a través de una tabla de remuneraciones. Así ha sido siempre. Así es. Así debe seguir siendo.

lunes, 25 de enero de 2010

Alba dara prioridad a la salud y reconstrucción de Haiti

Limpieza ruda. Carlos Fazio.

Limpieza ruda
Carlos Fazio / La Jornada.

La ejecución de Arturo Beltrán Leyva en Cuernavaca, Morelos, a finales de diciembre, marcó un punto de inflexión en la guerra reguladora sin fin que envuelve al Estado mexicano y a los cárteles de la economía criminal. Beltrán Leyva no podía quedar vivo. Sabía mucho. Como pocas veces antes habían quedado exhibidas nuevas modalidades de la compleja maquinaria integral que abarcan los distintos giros de la economía criminal –indisolublemente atada a la economía legal– y sus vastas redes de protección. Por eso había que silenciarlo. Además, los 62 balazos que recibió y la decoración funeraria que profanó su cuerpo llevan implícito el mensaje de que se trató de una muerte con valor ejemplarizante, al margen de la ley.

Investigaciones judiciales filtradas a los medios revelan que el cártel del Pacífico había penetrado los círculos de inteligencia de los aparatos de seguridad del Estado –incluidas la Procuraduría General de la República (PGR), la Policía Federal y la Secretaría de la Defensa Nacional– y establecido pactos de tipo delincuencial y mafioso con funcionarios de los tres órdenes de gobierno (federal, estatal y municipal) en varias entidades.

Según datos de la PGR y la Armada, el capo contaba en Morelos con la colaboración delictuosa de un coronel y dos mayores (presuntamente miembros de la sección segunda) adscritos a la 24 zona militar, con sede en Cuernavaca. Incluso se manejó que el día de su ejecución había acordado comer con el general Leopoldo Díaz Pérez, jefe de esa plaza, quien a finales de los años 90 destacó como mando del Agrupamiento Chiapas, grupo de elite del Ejército encargado de la guerra contrainsurgente contra el EZLN. Las investigaciones señalan que el cártel de Beltrán Leyva también tenía infiltradas la Secretaría de Seguridad Pública y la Procuraduría General de Justicia del estado, entre cuyos mandos se encuentran un coronel y seis generales (varios retirados).

Asimismo la PGR ha recabado indicios de que el gobernador de Morelos, Marco Antonio Adame, del Partido Acción Nacional (PAN), pudiera estar implicado en la red de protección de los hermanos Beltrán Leyva. Dos integrantes del círculo íntimo del gobernador, el secretario de Seguridad Pública y el procurador fueron acusados y cesados por proteger al cártel, y en fecha reciente la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) reveló la existencia de una investigación contra dos de los escoltas de la guardia de Adame.

Un aspecto poco visibilizado, que podría formar parte de un nuevo patrón operativo en la guerra reguladora de la economía criminal con participación estatal y ramificaciones a escala nacional, era la existencia en Morelos de un grupo de "limpieza social", cuya actuación había sido pactada entre Beltrán Leyva y autoridades locales. Según el expediente PGR/SIEDO/UEIDICS/-16672009, la misión del comando de limpieza era exterminar secuestradores, violadores, ladrones comunes, robacoches, asaltacasas y comercios, para no "calentar" la plaza y presentar a Morelos como un "estado seguro", lo que a su vez permitía el tráfico y la distribución de drogas.

La ruptura de la “narcoseguridad” concesionada al ex capo en Morelos quedó evidenciada, además, en una manta colocada en la colonia La Lagunilla, en Cuernavaca, un par de días después de la ejecución de Beltrán Leyva, donde se advertía: “Eso no es ni el comienzo de la guerra (…) aparte de que les estábamos ayudando a combatir la delincuencia en Morelos, cometieron un gravísimo error al meterse con LA EMPRESA”.

¿Cuáles fueron las correas de transmisión "institucionales" de las órdenes de pactar con delincuentes? ¿Incluía al gobernador y a los mandos militares del Ejército y la policía en la entidad? ¿A alguien más arriba a nivel federal? ¿Qué llevó a la ruptura de la pax narca? ¿Por qué el "ni tregua ni cuartel" de la consigna guerrerista presidencial no ha afectado a ningún alcalde panista de Morelos, a diferencia del Operativo Michoacán, donde la represión "antidrogas" estuvo dirigida contra funcionarios municipales y estatales pertenecientes al Partido de la Revolución Democrática? ¿No fue por la enorme cadena de corrupción en Morelos que la DEA y Washington presionaron a Felipe Calderón para que fuera un grupo de elite de la Marina, entrenado por el Pentágono, el que llevara a cabo el operativo en Cuernavaca?

Llama la atención que las primeras noticias sobre la existencia de "grupos de exterminio" o "limpieza social" bajo el calderonismo, surgiera en otro municipio gobernado por Acción Nacional: el de San Pedro Garza García, en Monterrey, Nuevo León, donde el alcalde Mauricio Fernández Garza, uno de los hijos fundacionales del partido blanquiazul, había "consensuado", precisamente con los Beltrán Leyva, su plan de seguridad pública. Los "equipos de limpieza" y "trabajo rudo" de Mauricio Fernández, nueva versión vernácula del narcoparamilitarismo a la colombiana, despertaron polémica y alarma en las buenas conciencias en noviembre pasado, cuando entraron en acción el mismo día de su toma de posesión.

Se obvió entonces y se obvia ahora que históricamente los grupos paramilitares, al estilo de los halcones y la Brigada Blanca en el México de la guerra sucia de los años 70, nacen patrocinados por sectores del gran capital y estrechamente vinculados con la estructura policiaco-militar del Estado, y suelen ser refuncionalizados en la lucha contrainsurgente contra organizaciones populares. Lo paradójico, ahora, es que la muerte de Beltrán Leyva y el golpe a su cártel no termina con el problema, ya que el modelo forma parte de una guerra irregular que incluye además, como está ampliamente documentado en nuestros días, el uso de la tortura, las ejecuciones extrajudiciales y los "falsos positivos" con fines de control social.

AMLO y Arnaldo Córdova 25 de enero del 2010

López Obrador y Arnaldo Córdova exponen la necesidad de rescatar al Estado.

domingo, 24 de enero de 2010

AMLO conferencia COLMEX 19-01-2010 Segunda Parte

Segunda parte sesión de preguntas y respuestas de la participación de AMLO en el COLMEX, las primeras partes son las preguntas de Lorenzo Meyer, después las participacione de la gente.

druida



http://www.youtube.com/view_play_list?p=2A9D661B75128577

Gracias a patto por los cassets

Alejandra Barrales Circulo de Estudios Coapa 22-01-2010

Participación de la Dip Alejandra Barrales en el Círuclo de Estudios Coapa, hablando de los gobiernos de izquierda.




Seis videos que puedes descargar con el Real Player, solo bájalo, instálalo y selecciona la herramienta descargar.

http://www.youtube.com/view_play_list?p=80B4308281D47DDE



22-01-2010

sábado, 23 de enero de 2010

INTEGRANTES DEL "SME" AGREDIDOS X POLICIAS FEDERALES(PFP)

Haití: La maldición blanca. Eduardo Galeano

Haití: La maldición blanca
Eduardo Galeano


El primer día de este año 2004, la libertad cumplió dos siglos de vida en el mundo. Nadie se enteró, o casi nadie. Pocos días después, el país delcumpleaños, Haití, pasó a ocupar algún espacio en los medios de comunicación; pero no por el aniversario de la libertad universal, sino porque se desató allí un baño de sangre que acabó volteando al presidente Jean Bertrand Aristide.

Haití fue el primer país donde se abolió la esclavitud. Sin embargo, las enciclopedias más difundidas y casi todos los textos de educación atribuyen a Inglaterra ese histórico honor. Es verdad que un buen día cambió de opinión el imperio que había sido campeón mundial del tráfico negrero; pero la abolición británica ocurrió en 1807, tres años después de la revolución haitiana, y resultó tan poco convincente que en 1832 Inglaterra tuvo que volver a prohibir la esclavitud. Nada tiene de nuevo el ninguneo de Haití.

Desde hace dos siglos, sufre desprecio y castigo. Thomas Jefferson, prócer de la libertad y propietario de esclavos, advertía que de Haití provenía el mal ejemplo; y decía que había que “confinar la peste en esa isla”. Su país lo escuchó. Los Estados Unidos demoraron sesenta años en otorgar reconocimiento diplomático a la más libre de las naciones. Mientras tanto, en Brasil, se llamaba haitianismo al desorden y a la violencia. Los dueños de los brazos negros se salvaron del haitianismo hasta 1888. Ese año, el Brasil abolió la esclavitud. Fue el último país en el mundo. Haití ha vuelto a ser un país invisible, hasta la próxima carnicería. Mientras estuvo en las pantallas y en las páginas, a principios de este año, los medios trasmitieron confusión y violencia y confirmaron que los haitianos han nacido para hacer bien el mal y para hacer mal el bien.

Desde la revolución para acá, Haití sólo ha sido capaz de ofrecer tragedias. Era una colonia próspera y feliz y ahora es la nación más pobre del hemisferio occidental. Las revoluciones, concluyeron algunos especialistas, conducen al abismo. Y algunos dijeron, y otros sugirieron, que la tendencia haitiana al fratricidio proviene de la salvaje herencia que viene del Africa. El mandato de los ancestros. La maldición negra, que empuja al crimen y al caos.

De la maldición blanca, no se habló. La Revolución Francesa había eliminado la esclavitud, pero Napoleón la había resucitado: –¿Cuál ha sido el régimen más próspero para las colonias? –El anterior. –Pues, que se restablezca. Y, para reimplantar la esclavitud en Haití, envió más de cincuenta naves llenas de soldados.


Los negros alzados vencieron a Francia y conquistaron la independencia nacional y la liberación de los esclavos. En 1804, heredaron una tierra arrasada por las devastadoras plantaciones de caña de azúcar y un país quemado por la guerra feroz. Y heredaron “la deuda francesa”. Francia cobró cara la humillación infligida a Napoleón Bonaparte. A poco de nacer, Haití tuvo que comprometerse a pagar una indemnización gigantesca, por el daño que había hecho liberándose. Esa expiación del pecado de la libertad le costó 150 millones de francos oro. El nuevo país nació estrangulado por esa soga atada al pescuezo: una fortuna que actualmente equivaldría a 21,700 millones de dólares o a 44 presupuestos totales del Haití de nuestros días. Mucho más de un siglo llevó el pago de la deuda, que los intereses de usura iban multiplicando.

En 1938 se cumplió, por fin, la redención final. Para entonces, ya Haití pertenecía a los bancos de los Estados Unidos. A cambio de ese dineral, Francia reconoció oficialmente a la nueva nación. Ningún otro país la reconoció. Haití había nacido condenada a la soledad. Tampoco Simón Bolívar la reconoció, aunque le debía todo. Barcos, armas y soldados le había dado Haití en 1816, cuando Bolívar llegó a la isla, derrotado, y pidió amparo y ayuda. Todo le dio Haití, con la sola condición de que liberara a los esclavos, una idea que hasta entonces no se le había ocurrido. Después, el prócer triunfó en su guerra de independencia y expresó su gratitud enviando a Port-au-Prince una espada de regalo. De reconocimiento, ni hablar.

En realidad, las colonias españolas que habían pasado a ser países independientes seguían teniendo esclavos, aunque algunas tuvieran, además,leyes que lo prohibían. Bolívar dictó la suya en 1821, pero la realidad no se dio por enterada. Treinta años después, en 1851, Colombia abolió la esclavitud; y Venezuela en 1854.

En 1915, los marines desembarcaron en Haití. Se quedaron diecinueve años. Lo primero que hicieron fue ocupar la aduana y la oficina de recaudación de impuestos. El ejército de ocupación retuvo el salario del presidente haitiano hasta que se resignó a firmar laliquidación del Banco de la Nación, que se convirtió en sucursal del Citibank de Nueva York. El presidente y todos los demás negros tenían la entrada prohibida en los hoteles, restoranes y clubes exclusivos del poder extranjero. Los ocupantes no se atrevieron a restablecer la esclavitud, pero impusieron el trabajo forzado para las obras públicas. Y mataron mucho. No fue fácil apagar los fuegos de la resistencia. El jefe guerrillero, Charlemagne Péralte, clavado en cruz contra una puerta, fue exhibido, para escarmiento, en la plaza pública.

La misión civilizadora concluyó en 1934. Los ocupantes se retirarondejando en su lugar una Guardia Nacional, fabricada por ellos, para exterminar cualquier posible asomo de democracia. Lo mismo hicieron en Nicaragua y en la República Dominicana. Algún tiempo después, Duvalier fue el equivalente haitiano de Somoza y de Trujillo. Y así, de dictadura en dictadura, de promesa en traición, se fueron sumando las desventuras y los años.

Aristide, el cura rebelde, llegó a la presidencia en 1991. Duró pocos meses. El gobierno de los Estados Unidos ayudó a derribarlo, se lo llevó, lo sometió a tratamiento y una vez reciclado lo devolvió, en brazos de los marines, a la presidencia. Y otra vez ayudó a derribarlo, en este año 2004, y otra vez hubo matanza.

Y otra vez volvieron los marines, que siempre regresan, como la gripe. Pero los expertos internacionales son mucho más devastadores que las tropas invasoras. País sumiso a las órdenes del Banco Mundial y del Fondo Monetario, Haití había obedecido sus instrucciones sin chistar. Le pagaron negándole el pan y la sal. Le congelaron los créditos, a pesar de que había desmantelado el Estado y había liquidado todos los aranceles y subsidios que protegían la producción nacional. Los campesinos cultivadores de arroz, que eran la mayoría, se convirtieron en mendigos o balseros. Muchos han ido y siguen yendo a parar a las profundidades del mar Caribe, pero esos náufragos no son cubanos y raras veces aparecen en los diarios.

Ahora Haití importa todo su arroz desde los Estados Unidos, donde los expertos internacionales, que son gente bastante distraída, se han olvidado de prohibir los aranceles y subsidios que protegen la producción nacional. En la frontera donde termina la República Dominicana y empieza Haití, hay un gran cartel que advierte: El mal paso. Al otro lado, está el infierno negro. Sangre y hambre, miseria, pestes.

En ese infierno tan temido, todos son escultores. Los haitianos tienen la costumbre de recoger latas y fierros viejos y con antigua maestría, recortando y martillando, sus manos crean maravillas que se ofrecen en los mercados populares. Haití es un país arrojado al basural, por eterno castigo de su dignidad. Allí yace, como si fuera chatarra. Espera las manos de su gente.

Haití: buen provecho, señor.

Desfiladero

Haití: buen provecho, señor

Jaime Avilés / La Jornada

Haití, su tragedia (su condición permanentemente trágica, no el terremoto del otro día que la hizo visible de nuevo), es una metáfora de la nuestra. Pero, ¿cuál? No lo sé: al comenzar a escribir estas líneas, lo confieso, no lo sé. Haití fue la primera colonia europea de América que logró su independencia, en 1803. México fue el primer país del continente que se libró de la tiranía imperial de la Iglesia, mediante las Leyes de Reforma que Benito Juárez promulgó en 1850, y fue también el escenario donde, en 1910, se gestó la primera revolución social del siglo XX, casi una década antes que la de Rusia.

¿Y luego? Haití es el país más pobre de América (y el tercero más pobre de la Tierra), pero en 2009 su economía registró un crecimiento de 2 por ciento. México, una dizque potencia emergente, tuvo un retroceso económico de 8 por ciento (el dato exacto se conocerá dentro de pocos días), el peor que ha sufrido desde el crac de 1929. Como lo han ilustrado las imágenes noticiosas de la prensa, el de Haití ahora es un Estado fallido, que de hecho ya no existe: la ONU y las fuerzas armadas de Estados Unidos entraron a suplantarlo. El mexicano también es un Estado fallido, como lo reafirman, día tras día, con su pujanza y fortaleza, las empresas distribuidoras de sustancias ilícitas y las 15 mil muertes provocadas por el "gobierno" (o lo que sea) de Felipe Calderón, supuestamente para combatirlas.

Con 9 millones de habitantes, de los cuales 7 millones 200 mil viven en la miseria, Haití no se compara con México, donde en una población de más de 100 millones de personas, 60 millones viven en la pobreza y, de éstas, 40 millones no tienen asegurada su comida de mañana. ¿Cuál es, pues, la metáfora? Desde Montevideo, donde ha confesado a sus amigos que quisiera escribir unas palabras de aliento sobre Haití, pero no se le ocurre ninguna, y por lo tanto se limita a enviarnos "un abrazo despalabrado", Eduardo Galeano acaba de publicar un ensayo acerca de la efímera democracia haitiana y del saqueo que esa desdichada nación del Caribe ha sufrido desde siempre.

Pues bien, la "democracia" mexicana nació el 2 de julio de 2000 y murió, sin que nos diéramos cuenta, de inmediato, el primero de diciembre de ese mismo año, cuando Fox asumió la Presidencia de la República blandiendo una imagen religiosa para anunciarnos, entre líneas, que la revancha de los cristeros caídos en la guerra de 1923 sería implacable.Y así nos fue. Con el ascenso del PAN al poder, y al calor del entusiasmo "democrático", prosiguió el saqueo tal como era bajo el dominio del PRI, sólo que acompañado de una contrarrevolución ultraconservadora que hoy sueña con quemar en la hoguera, como brujas medievales, a las mujeres que aborten.

Hace 30 años, exactamente en febrero de 1980, estuve por única vez en mi vida (hasta hoy) en Haití. Llevaba semanas en Santo Domingo esperando un giro bancario para regresar a México y de pronto se dio la oportunidad. En aquellos días, los dominicanos celebraban poéticamente el trágico desembarco del patriota Francisco Alberto Caamaño, que a bordo de un yate llamado Black Jack, intentó repetir la hazaña de Fidel Castro en el Granma. Pero no tuvo tanta suerte. El ejército, al que había pertenecido con el grado de coronel, lo esperaba en la costa y lo acribilló junto a sus hombres. No se salvó nadie. En los años 70, finalizada la dictadura de Balaguer, la gente adquirió la costumbre de recordar a Caamaño arrojando claveles al mar para tejer una hermosa alfombra que se mecía en febrero, a la orilla del malecón, con el vaivén de las olas.

Había llegado a Santo Domingo invitado por el periodista Ramón Emilio Colombo, un reportero que en México se hizo célebre con el mote de El Calabazón debido a su ocurrente y calva cabeza. Colombo vivía en el garaje de una casa de buena familia y dormía sobre un colchón en el suelo, de modo que puso otro para mí y me hizo una clara advertencia: “Cada vez que vengas, fíjate si los postigos de las ventanas están entornados; si están entornados, vete a tomar café y demórate hasta que se vaya la jeba (muchacha)”.

Y, en efecto, tres o cuatro veces a la semana, los postigos estaban entornados y la jeba era, además de preciosa o por lo menos muy guapa, siempre distinta: aquella frenética actividad sexual formaba parte de la idiosincrasia del país, era una manera de vivir y la única explicación de por qué yo no ligaba nunca. Excluido del resto de la población por motivos culturales, me incorporé al gueto de los extranjeros en que vivía mi muy querida amiga marsellesa Michélle Jacob, que al igual que Colombo y una inglesa llamada Linda, había pasado unos años en México y decidido probar fortuna en el Caribe.

Un viernes en la mañana, Michélle y yo volamos en un avión de Air France a Puerto Príncipe. Llevábamos, entre los dos, 40 dólares: más que suficiente para turistear tres días. Nos alojamos en un hotel del barrio Caja de Cartón, cerca de la Aduana y del Correo (edificios que ahora, supongo con horror, serán tumbas de escombros) en una zona muy céntrica. La habitación costaba cuatro dólares por noche y el baño estaba al final del corredor, pero para entrar había que saltar una perpetua peregrinación de hormigas rojas, que desfilaban como una columna militar, de 20 en fondo.

No perdimos un instante. Recorrimos la ciudad en tap-tap (camionetas de transporte público pintadas de colores), subimos a Pétion Ville (la Montaña Negra), el barrio de los ricos, las embajadas y la ONU (en cuyos jardines en estos días duermen los periodistas foráneos), entrevistamos a un valiente conductor de radio, que estaba amenazado de muerte por la dictadura de Baby Doc; asistimos al sitio donde los tonton-macoutes (los "tíos del saco", es decir, la policía secreta de Duvalier) habían decapitado a un militante opositor, y nos reunimos clandestinamente con dos redactores del semanario comunista Le Petit Samedi Soir (algo así como "la pequeña gaceta del sábado").

Compramos muñecos de vudú, para clavarles alfileres y hacerle daño a alguien que nos cayera gordo, y polvos de magia negra y también para el amor. Presenciamos una ceremonia de rarrá (versión ligth del vudú, que se practica sólo durante la Cuaresma); estuvimos en un palenque de gallos; vimos un cortejo fúnebre seguido de una banda de música que entraba a un cementerio pero no caminaba detrás de ningún ataúd, y no nos atrevimos a comer unas extrañas hamburguesas que nos sirvieron en un café, porque al destaparlas para echarles catsup descubrimos que, dentro de la mía, había hormigas vivas, y dentro de la de Michélle plumas de pollo.

Desde que bajamos del avión hasta que nos fuimos de Puerto Príncipe tuvimos en todo momento la certeza de encontrarnos en África central, pero si algo nos marcó, en medio de tanta miseria y de tanta belleza, fueron los niños pordioseros, con sus enormes ojos tristes, que pedían limosna, arracimados a la puerta de los restaurantes, lloriqueando tres palabras insoportablemente irónicas: "Bon gout, monsieur! Bon gout, monsieur!" (buen provecho, señor).

Tres décadas después, ante las fotografías de prensa que muestran a jóvenes, cuchillo en mano, peleando por comida entre las ruinas de Puerto Príncipe, se me ocurre que a la mejor esa es la metáfora que ando buscando: en México sucede lo mismo, pero aquí los que le arrebatan con ferocidad lo más indispensable a los desamparados son gente finísima, que se viste con trajes de Armani, figura entre los ricos más ricos del mundo, y cuenta con una caricatura de "gobierno" (o lo que sea) que en todo momento la protege, la apoya y la obedece.

jamastu@gmail.com

jueves, 21 de enero de 2010

Andres Manuel Lopez Obrador en el Colmex 19-01-2010

Andrés Manuel López Obrador durante la ponencia en el Colegio de México, donde se refirió al tema de ¿A donde va la izquierda?, con la participación del Dr. Lorenzo Meyer y el Dr. Sergio Aguayo.

Realizada el día 19 de enero de 2010.

Aun pendiente una serie de videos.





http://www.youtube.com/view_play_list?p=9276479D7768FF7F

VIDEOS ELABORADOS POR EL CANAL INDEPENDIENTE 6 DE JULIO REFERENTE A LA VERDADERA INTENCION DEL GOBIERNO POR EXTINGUIR LUZ Y FUERZA





Obama: un año de desencanto.

Obama: un año de desencanto / Editorial de la Jornada.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, arribó ayer al primer aniversario de su mandato en medio de una caída sensible en sus niveles de popularidad; con los aspectos más emblemáticos de su agenda política entrampados por los intereses de la clase política y los poderes fácticos estadunidenses, y tras haber sufrido un duro revés electoral, con la derrota de su partido, el Demócrata, en la contienda por la senaduría de Massachusetts que dejó vacante Edward Kennedy con su muerte –en agosto del año pasado–, y que en adelante será ocupada por el republicano Scott Brown.

Es cierto que un aspecto positivo de los primeros 12 meses de la administración Obama es el hecho de que, pese a la imposibilidad de concretar una reforma al sistema financiero estadunidense –lo cual resulta imprescindible si se quieren corregir los vicios que condujeron a los descalabros económicos planetarios de finales de 2008–, el actual ocupante de la Casa Blanca ha procurado un manejo responsable y pulcro de las finanzas públicas del vecino país; ha mostrado disposición de anteponer el bienestar colectivo a los intereses privados, y ha logrado, en buena medida, meter en cintura a los banqueros y los grandes corporativos, mediante la adopción de medidas diversas: las restricciones impuestas a la retribución de los altos ejecutivos de los bancos asistidos por el gobierno de Washington a través del Programa de Ayuda a Activos en Problemas (TARP, por sus siglas en inglés); la creación de un "impuesto por responsabilidad en la crisis financiera" –dado a conocer la semana pasada– con el que el Ejecutivo estadunidense pretende recuperar parte del dinero invertido en el TARP, y la decisión, anunciada ayer, de no otorgar contratos públicos a las empresas identificadas como morosas fiscales.

Más allá de lo anterior, el primer año de la presidencia de Obama concluye con un saldo negativo para las perspectivas de cambio en el interior del país y con un mandatario hasta ahora incapaz de obtener el respaldo necesario para la aprobación de los componentes centrales de su programa de gobierno: es significativa, al respecto, la dificultad que ha enfrentado la reforma al sistema de salud, la cual, luego de ser aprobada por la Cámara de Representantes, podría ser obstaculizada por la bancada republicana en el Senado, que cuenta, tras el triunfo de Scott Brown en Massachussets, con los sufragios suficientes para vetarla.

Pero es en el ámbito exterior en donde se concentran los resultados más desalentadores del primer tramo de la administración Obama, toda vez que no ha podido o no ha querido abandonar el espíritu belicista y colonialista que caracterizó a su antecesor, y antes bien ha acentuado tales rasgos, como ocurre con su decisión de continuar con la invasión estadunidense en Irak y de profundizar la ofensiva bélica que su país desarrolla desde hace casi nueve años en Afganistán.

En suma, a contrapelo de las expectativas suscitadas por el arribo de Obama a la Oficina Oval, la actual administración estadunidense no ha podido revertir el desastre en que el gobierno de George W. Bush dejó sumido a la superpotencia en los terrenos político, diplomático y moral. Esto, sin duda, constituye un motivo de desencanto y frustración para los sectores liberales y progresistas de ese país que votaron por Obama y es, por supuesto, una mala noticia para las franjas de la opinión pública internacional que depositaron sus esperanzas en las promesas de "cambio" del primer afroestadunidense en ocupar la presidencia de Estados Unidos.

miércoles, 20 de enero de 2010

2010: Plan de "La Nueva Insurgencia"


Se propone denominar “Plan de los Insurgentes” (o Plan de la Nueva Insurgencia), a la Estrategia de lucha que los movimientos sociales desarrollaríamos a lo largo de 2010.

El Plan de la nueva insurgencia se sustenta en tres vertientes:

1. Impulsar una ruta popular independiente para festejar el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución.

2. Iniciar un proceso de construcción de una instancia de autentica Representación Social de Base y de masas, a la que hemos dado en llamar Congreso Social o Congreso Constituyente.

3. Proponer un Plan de Acción que impulse las demandas más sentidas de los movimientos sociales.

Ruta Popular de los Centenarios

Para rescatar de las sucias manos de los herederos del colonialismo español y del porfiriato, la celebración de tan magnas conmemoraciones, se propone:

a) Que la Asamblea Nacional de la Resistencia Popular convoque a la conformación de un Comité Organizador de los Centenarios (con carácter autónomo, plural e incluyente, integrado con diversas personalidades del mundo intelectual, artístico, sindical y social), que elabore una propuesta alternativa de eventos y celebraciones.

b) Que este Comité Organizador de los Centenarios, presente su programa de actividades en la próxima Asamblea Nacional de la Resistencia Popular, para su discusión y acuerdos, del Lunes 25 de enero, a las 17:00 Hrs., (lugar por definirse).


La Representación Social de Base y de Masas
(Congreso Social o Congreso Constituyente)


Se propone a esta magna reunión de la Asamblea Nacional de la Resistencia Popular, la conformación de una Comisión que elabore una propuesta de la Convocatoria y defina los contenidos de la Instancia Nacional de Representación Social y de Masas (Congreso Social o Congreso Constituyente), a realizarse los días 5, 6 y 7 de febrero en Querétaro y México,
para que ahí se discuta y se acuerde lo conducente.

Comisión que se conforme con cuando menos un representante de las siguientes organizaciones:
  • SME
  • Diálogo Nacional
  • CNTE
  • Pacto Político (MNSAEDTLD)
  • Movimiento de Resistencia Civil Pacifica (AMLO)
  • Asamblea Nacional Izquierda
  • Organizaciones Sociales de Derechos Humanos, de Campesinos, de Indígenas, de Estudiantes
  • Y demás organizaciones que deseen sumarse


P L A N D E A C C I O N

Se propone a esta magna reunión de la Asamblea Nacional de la Resistencia Popular, la aprobación de las siguientes tareas:

a) La realización de la Huelga Política Nacional para mediados de febrero o principios de marzo. Convocar a la reactivación del Consejo Nacional de Huelga y de sus consejos estatales.

b) Organizar la Huelga General de Pagos del Servicio Eléctrico, en todo el territorio nacional.

c) Levantar la demanda por un Aumento Salarial de Emergencia y por Empleo Digno y Remunerador.

d) Organizar e impulsar el Recorrido Nacional, para visitar todos los estados de la República, a fin de difundir y concretar estos acuerdos.

e) Realizar una Jornada Nacional de Propaganda, con brigadas informativas casa por casa en colonias populares y unidades habitacionales así como en zonas fabriles, a fin de contrarrestar la ofensiva mediática y ganar a todos los sectores populares a nuestra causa.

f) Levantar una campaña exigiendo la revocación de mandato del usurpador Felipe Calderón.
Primer calendario de movilizaciones

Se propone que esta Asamblea Nacional de la Resistencia Nacional. Apruebe:

a) La realización de una manifestación para el día 29 de enero de 2010, a las 17 Hrs., en defensa de la Soberanía Alimentaria y Energética, por los Derechos de los Trabajadores y la Libertades Democráticas.

b) Arranque de la Conmemoración de los Centenarios el día 5 de febrero de 2010, en Querétaro y en todas las capitales de la República.



CONSENSADO POR VOTO UNÁNIME
ASAMBLEA NACIONAL DE LA RESISTENCIA POPULAR




¡Revolución Pacífica! ¡YA!

Seguir leyendo el documento...
www.cafeypetroleo.com

Curso de Hortalizas urbanas Jesus Chapingo 16-01-10

Curso que describe el proceso para conformar hortalizas urbanas con el fin de desarrollar una económia familiar y de auto consumo. son diez videos más tarde subo links de descarga



http://www.youtube.com/view_play_list?p=7C29163808054F48

Haití en el corazón. Sergio Ramírez.

Haití en el corazónJustificar a ambos ladosSergio Ramírez / La Jornada

Cuando en marzo del año pasado el avión se alejaba de Puerto Príncipe para poner proa hacia el mar Caribe iluminado por los fuegos de la mañana, sentí, no sin melancolía, que dejaba atrás un territorio de sombras y desesperanza. Había pasado a lo largo de una semana empeñado en preparar un reportaje bajo encargo del diario El País de Madrid y Médicos sin Fronteras, dentro de la serie Testigos del Horror, y horror había encontrado suficiente al recorrer las calles desbordadas de gente en convivencia con las cloacas y los mares de basura, al visitar los mercados y los puestos callejeros de alimentos donde se venden tortas de lodo aderezadas con sal y margarina, que es un alimento corriente de los más pobres entre los pobres en Haití, al visitar las escuelas derruidas por la vejez, los hospitales hacinados y mal equipados, las clínicas de MSF sembradas en medio de la miseria desolada donde los médicos y enfermeras hacían esfuerzos sobrehumanos por procurar salud a miles de visitantes cada día.

Hoy, tras la tragedia inconmensurable del terremoto, pienso en Haití en medio de sus carencias, ya damnificado de antemano por décadas de injusticia y de pobreza, de dictaduras, la última de ellas la de la familia Duvalier, y de violencia, de corrupción, de anarquía, de golpes de Estado, de proyectos mesiánicos, de intervenciones militares. El terremoto no ha hecho más que alzar ese lienzo de olvido y desinterés tendido sobre el cuerpo lacerado del país, para enseñarnos sus heridas multiplicadas por la nueva tragedia causante de miles de muertos y millones de víctimas que se vienen a sumar a las muertes y damnificados que ya habían dejado los últimos huracanes en serie tras los cuales quedaron viviendo en campamentos más de 300 mil personas en el área rural, destruidos sus hogares.

Los problemas políticos crónicos, las contradicciones entre líderes de facciones, las penurias y las carencias, la falta de recursos, habían hecho que el Estado no pudiera enfrentar los graves problemas de seguridad nacional y dejara los asuntos de orden público en manos de una policía internacional bajo el mando de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah), a cargo de lidiar con el narcotráfico, con las pandillas juveniles violentas y con los secuestros, tres grandes males del país. Ahora el jefe de esa misión, el diplomático tunecino Hédi Annabi, con el que me entrevisté largamente en su despacho del quinto piso del hotel Christopher, su cuartel general, ha muerto al derrumbarse el edificio entre cuyas ruinas quedaron atrapados decenas más de miembros de la Minustah. Sus palabras, al terminar la entrevista cuando le pregunté por el fin de la misión que encabezaba, fueron, como consigno en mi reportaje: "habrá que irse, pero irse para no regresar".

Es decir, irse cuando el gobierno del presidente René Préval hubiera conseguido los elementos de estabilidad suficientes, cuando existiese un nivel aceptable de consolidación de las instituciones, del funcionamiento pacífico del Parlamento, cuando el sistema judicial dejara de ser el remedo que es, cuando el Estado pudiera asumir las funciones policiacas, aun el control de las cárceles. Todo eso estaba previsto para ser revisado en el año 2011. ¿Y ahora?

El sismo resquebraja las posibilidades de conseguir un gobierno estable y consolidar la existencia de un Estado nacional, capaz de organizar la administración pública y de tener poder coercitivo. En semejantes circunstancias, la palabra soberanía se borra por sí misma.

El gobierno no ha podido siquiera, en estas condiciones trágicas, ejercer el control del aeropuerto internacional de Puerto Príncipe, en manos ahora de Estados Unidos, ya no se diga ejercer el control de la ayuda humanitaria. A los 8 mil soldados de la Minustah se han agregado ya 10 mil más de Estados Unidos, que se quedarán cuanto sea necesario, según declaraciones de la Casa Blanca. Para Washington, además, las emigraciones masivas desde Haití son consideradas un problema de su propia seguridad nacional, y buscará evitar que se den nuevas avalanchas de expatriados hacia su territorio.

Lo peor falta aún por venir, con millones de hambrientos, sin electricidad ni agua potable, sin viviendas, sin hospitales ni escuelas. Los reflectores fijados hoy sobre Haití se apagarán necesariamente, y las cámaras de televisión se irán reclamadas por otros asuntos sensacionales en el mundo. Toda ayuda humanitaria es temporal, y llegará un momento en que para los países que han acudido en auxilio de Haití se acabará la situación de emergencia. Pero el país seguirá impotente, inválido, destruido, y sin posibilidad ninguna de subsistir por sus propios medios. Ésta es una tragedia aún mayor, la del olvido. Es entonces cuando habrá que escuchar a Haití, esa tierra doliente y sombría.

http://www.sergioramirez.com

martes, 19 de enero de 2010

AMLO dicta conferencia en COLMEX


Como parte del Ciclo de Conferencias que organiza el Maestro Lorenzo Meyer en el Colegio de México, hoy Martes, el invitado es el Presidente Legítimo de México Lic. Andrés Manuel López Obrador con la ponencia: "¿A dónde va la izquierda?".

Transmisión a partir de las 12:00 hrs

A través de:
RadioAMLO

lunes, 18 de enero de 2010

SMEitas explican el Robo de CFE Cuernavaca 17-01-10

Francia sobre EU: “se trata de apoyar, no ocupar Haití”

El secretario de Estado francés de Cooperación, Alain Joyandet adujo que "la ONU debe definir el papel de EU, que asumió de facto la coordinación de las tareas de rescate en ese país y controla el aeropuerto".

Afp y PL
Publicado: 18/01/2010 19:29 La Jornada

París. La ONU debe definir el papel en Haití de Estados Unidos, que asumió de facto la coordinación de las tareas de rescate en ese país y controla el aeropuerto de Puerto Príncipe, opinó este lunes el secretario de Estado francés de Cooperación, Alain Joyandet.

"La ONU está trabajando. Espero que adopte una decisión. Espero que las cosas se definan sobre el papel de Estados Unidos", declaró ese responsable gubernamental a la radio francesa privada Europe 1, al regresar de un viaje a Haití, tras el potente sismo que devastó ese país del Caribe el pasado martes.

Según Joyandet "se trata de ayudar a Haití, no de ocupar Haití. Para que Haití pueda reanudar su vida", agregó.

Joyandet confirmó que el sábado en Puerto Príncipe, debió intervenir personalmente ante los estadunidenses para que autorizaran el aterrizaje de un avión de ayuda humanitaria francesa.

En Haití, Alain Joyandet había indicado entonces que había protestado oficialmente ante Estados Unidos. Sin embargo, el ministerio francés de Relaciones Exteriores aseguró que no ocurría nada y que la coordinación franco-estadunidense se hacía "de la mejor manera posible" en el terreno.

Las declaraciones difundidas por radio, evidenciaron las diferencias que existen entre el canciller francés, Bernard Kouchner y Joyandet con respecto al papel realizado por Estados Unidos en Haití.

Kouchner declaró a la emisora France Info que los esfuerzos de asistencia a Haití, se coordinan de la mejor manera posible.

"Es normal que todo el mundo quiera llegar primero", indicó Kouchner en referencia al retraso del aterrizaje del avión que transportaba ayuda francesa y que se vio afectado por las regulaciones de fuerzas militares estadunidenses.

El secretario de Estado enfatizó que debería precisarse el papel de Washington en la cooperación humanitaria a Haití.

A su turno, Kouchner matizó el problema al subrayar que en medio de una catástrofe de tal magnitud es difícil diseñar los mecanismos de coordinación.

El negocio de la salud. Bernardo Bátiz V.

El negocio de la salud
Bernardo Bátiz V. / La Jornada
De acuerdo con nuestra Constitución, uno de los derechos fundamentales de la persona es la salud. Este derecho choca frontalmente, como es también el caso de la educación, con el avance de la organización de la colectividad en un sistema capitalista, en el que, según pretenden sus más convencidos defensores, sólo tienen acceso a estos servicios, quienes pueden pagarlos.

Salud y educación, en un sistema de libre mercado sin cortapisas, únicamente están al alcance de quienes disponen de recursos y la calidad de los servicios, será proporcional al patrimonio. Las disposiciones contenidas en los artículos tercero y cuarto de nuestra Carta Magna, así, no tendrán vigencia real.

Solamente para recordar, el artículo tercero se inicia con un párrafo indiscutible: "todo individuo tiene derecho a recibir educación"; el artículo cuarto ordena: "toda persona tiene derecho a la protección de la salud".

Estos principios son letra muerta, si en la práctica la ganancia, las ventas, el mercado son los mecanismos de distribución de los servicios de salud. Serán inútiles las declaraciones solemnes en leyes fundamentales y en tratados internacionales si no funcionan en la práctica sistemas de redistribución de la riqueza y de seguridad para todos.

En este contexto, la denuncia de un experto en el tema, Wolfgang Wodarg, nada menos que presidente de la Comisión de Salud de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, es grave: acusó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de haber exagerado la gravedad de la pandemia de la gripe A/H1N1 en beneficio de las grandes empresas fabricantes y vendedoras de medicinas, ansiosas siempre de incrementar sus pedidos y sus contratos.

La OMS se defiende aduciendo que no fueron exagerados los datos divulgados y que la información que proporcionó tiene bases científicas; sin duda la alarma mundial fue cubierta con una capa de veracidad, provino de un organismo dependiente de la ONU y no hubiera preocupado sin visos reales o exagerados de investigación científica. Solamente a posteriori podrá verificarse si la acusación de Wodarg nos está o no advirtiendo de una realidad no imposible.

La duda es razonable. Cuando se extendía en México, mayo de 2009, el miedo a la pandemia y era usado por el sistema como experimento de control social, Julio Hernández López, en Astillero, la valiente e imprescindible columna de La Jornada, dio a conocer la opinión de Marc Siegel, profesor de medicina de la Universidad de Nueva York, quien puso en duda el fundamento de la alarma, al decir: "esta gripe durará lo que duren los informativos" y que "este año es benigna en todas partes, menos en los medios".

La duda es razonable; si la salud para muchos no es más que un negocio como otro cualquiera, idea que lamentablemente se abre paso en el sistema liberal que se ha ido imponiendo en México, tenemos derecho a discutir el asunto y plantearlo públicamente. Recordemos el intento privatizador de los últimos gobiernos panistas y priístas; suprimieron la Escuela de Salud Pública, que se ocupaba del saneamiento ambiental, de prevenir epidemias y de formar profesionales y técnicos de la salud en materia de prevención y la sustituyeron por un instituto de investigaciones, alejado de la realidad y ocupado únicamente de congresos, simposios y actos protocolarios, que dan lucimiento pero poco beneficio le producen a la gente. Si tratan de privatizar los servicios de salud del Instituto Mexicano del Seguro Social y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado y sustituirlos por negocios privados, por qué no hemos de poner en tela de juicio la veracidad de la alarma.

He tenido oportunidad de conocer a médicos que tienen respeto por su profesión y sus pacientes y he estado cerca de instituciones de salud que cumplen cabalmente con su cometido; el servicio de la medicina para muchos sigue siendo un apostolado y una oportunidad de servir.

Lamentablemente, para otros es la ocasión de tener "éxito", que en el mundo capitalista se mide través de la fortuna; todos hemos oído de doctores que asustan al paciente y a su familia para operar de "urgencia", porque les "urge" completar lo que necesitan para su viaje anual al extranjero o porque hay que pagar la membresía del club de golf; todos sabemos que hay organizaciones de salud que para sus propietarios son sólo un negocio más, en una cadena de inversiones.

Un tema prioritario para ser resuelto, con o sin reforma del Estado, es el de la democratización de los servicios de salud y la regulación con sentido social de los grandes negocios alrededor de la medicina, que de apostolado se ha degradado a charlatanería productiva.

jusbbv@hotmail.com

domingo, 17 de enero de 2010

La crísis en Haití ofrece oportunidades de intervención a EE.UU. Naomi Klein


Naomi Klein

La siguiente es la intervención de Naomi Klein el pasado jueves, 14 de enero, en el programa de Amy Goodman (Democracy now!) sobre los sucesos Haití y quienes ya están sacando lucro de la tragedia.

NAOMI KLEIN: Como escribo en ''The Shock Doctrina'' (''La doctrina del choque''), se aprovechan las crisis como pretexto para imponer las políticas que no pueden impulsar bajo condiciones de estabilidad. Durante los períodos de crisis extremas, los pueblos están desesperados por recibir ayuda humanitaria de cualquier índole, todas formas de financiamiento, y no se encuentran en una posición favorable para negociar los términos de esa ayuda.

Y quiero extraviarme por un momento para leerles un documento extraordinario, que acabo de publicar en mi web. El titular dice ''Haití: detenerles antes que impongan el 'choque' otra vez''. La información fue presentada hace unas pocas horas en la web de la Heritage Foundation (una fundación o ''think-tank'' de la élite de la clase dominante norteamericana que formula las políticas e ideologías implementadas por los gobiernos de turno).

''En medio del sufrimiento, la crisis en Haití ofrece oportunidades a EEUU. Además de proporcionar ayuda humanitaria inmediata, la respuesta de EEUU ante el terremoto trágico ofrece la oportunidad para reestructurar el gobierno y economía haitianos, disfuncionales desde hace tiempo, además de mejorar la imagen de EEUU en esa región''. Y el documento sigue.

No sé si las cosas están mejorando, pues la Heritage Foundation respondió a los 13 días al huracán Katrina con 32 propuestas neoliberales para ayudar a los damnificados de aquel desastre. Publicamos ese documento, también, en nuestra web. Sus propuestas para las víctimas de Nueva Orleans resultaban en el cierre de de las viviendas públicas, convertir la costa del Golfo de México en una zona franca y eliminar las leyes que obligaron a que los empresarios pagaran un salario mínimo a sus empleados. Entonces, tardaron trece días en formular esa recomendación en el caso de Katina, pero no esperaron ni 24 horas en el caso de Haití.

Digo que 'no sé si están mejorando las cosas' porque quitaron ese documento de su sitio hace dos horas. Entonces, a lo mejor alguien les hubiera informado de que no estaba bien. Y pusieron un documento que es mucho mas sensible. Afortunadamente, los corresponsales de Democracy Now! lograron descubrir el documento anterior en un caché de Google. Pero, lo que verían en el sitio es la advertencia mas suave, de ''Las cosas para tomar en cuenta mientras ayudamos a Haití''. Enterrado abajo, se encuentra el planteamiento de que ''ya van muy atrasadas las reformas necesarias para la democracia y economía haitianas''.

Para nosotros, es preciso garantizar que que la ayuda que llega a Haití asuma la forma de subvenciones y no de préstamos. Ésta es crítica. Se trata de un pueblo ya agobiado por la deuda externa. Este desastre, como djo Amy, por un lado es natural, un terremoto, pero, por otro lado, es una creación y está empeorado por el empobrecimiento de los haitianos en la profundización de lo cual son cómplices nuestros gobiernos. Los desastres naturales son peores en los países como Haití, por ejemplo, debido a la erosión del suelo que se produce cuando cuando la pobreza obliga a que los sectores marginados construyan sus viviendas en condiciones precarias.

Como el resultado, las casas se derriban fácilmente. Todos estos fenómenos están entretejidos. pero podemos permitir en ningún momento que esta tragedia -en parte natural y en parte artificial- se utilice para endeudar más a Haití, ni para impulsar políticas que favorecen nuestras corporaciones. Y esta no es una teoría de conjuraciones. Lo han hecho en una ocasión tras otra.

La Haine
http://www.lahaine.org/
Traducido para Rebelión por Michael Friedman. Revisado por La Haine
Telesur

Chile: "por una nariz"... ¿y después?. Guillermo Almeyra

Chile: "por una nariz"... ¿y después?
Guillermo Almeyra /La Jornada

El senador y ex presidente de Chile Eduardo Frei Ruiz Tagle (hijo del también ex presidente democristiano Eduardo Frei Montalva, asesinado por la dictadura) posee un importante apéndice nasal y pronosticó con humor que "ganará por una nariz", como en una reñida carrera ecuestre.

Es muy probable. Sebastián Piñera, su adversario, en la primera vuelta llenó ya su tanque de combustible político sin obtener ni siquiera la cantidad de sufragios logrados contra Michelle Bachelet ni la suma de los conseguidos por Ricardo Lavín, pinochetista, y por él mismo, contra el socialista moderado Ricardo Lagos. Frei, en cambio, hasta ahora consiguió que, apretando los dientes y para que no gane la derecha, le apoyen no sólo los comunistas que votaron por el senador Jorge Arrate sino también buena parte de quienes habían votado por Marco Enríquez-Ominami en repudio a su política y a la de la Concertación. Las declaraciones de voto de Ominami y de Marco Enríquez-Ominami a su favor, para derrotar a la derecha, podría darle el uno o el uno y medio por ciento necesarios para que su nariz llegue primero en el fotofinish.

Ojalá sea así porque, si no lo fuese, después de la tragedia haitiana tendríamos que lamentar otro terrible desastre. En efecto, si la derecha ganase en Chile tras más de medio siglo, el conflicto con Bolivia se agravaría en vez de entrar en una etapa de distensión; se reforzaría el régimen de Alan García así como también el dispositivo reaccionario montado por Estados Unidos desde México, Honduras, Panamá, Colombia hasta Lima, y aumentaría aún más la presión para desestabilizar al gobierno argentino y a Lula y para derribar a Fernando Lugo, Rafael Correa, Evo Morales, Hugo Chávez y tratar de darle la puntilla a Cuba.

Pero la imagen de ese señorito amante del turf y de los caballos que es Frei revela la superficialidad con la que éste y la Concertación ven la contienda, la cual no es sólo electoral sino también una demostración del agudo conflicto de clase que se prepara.

Ya los obreros del cobre ganaron (a medias) su huelga y los maestros, profesores y estudiantes, por no hablar de los mapuches, se enfrentaron violentamente en repetidas ocasiones con el gobierno de la Concertación, esa alianza contra natura entre los democristianos golpistas que le abrieron el camino al golpe contra Salvador Allende y los allendistas de entonces, hoy empeñados en hacer olvidar su radicalismo de los años 70 aplicando políticas neoliberales. La mayoría de los jóvenes chilenos repudia a los partidos, a la Concertación, lo que ven como política y por eso ni siquiera se inscribieron para votar. Marco Enríquez-Ominami, socialista que fue diputado gubernamental, recogió precisamente ese voto ambiguo de casi 20 por ciento de los electores, o sea de quienes consideran que "son todos iguales" y oscilan entre el voto nulo o la abstención aunque saben perfectamente que así le darían el gobierno a los que ya tienen el poder (es decir, a la derecha). De todos modos, como la política, al igual que la naturaleza, aborrece el vacío, a último momento, por suerte, la mayoría de ellos, posiblemente y tapándose la nariz, pongan un voto útil que no será de apoyo a la "concertación" sino un apoyo al candidato menos peor para evitar la salida más siniestra. La Concertación podría lograr así una inesperada y salvadora suspensión de pena, pero eso no evitará que esté condenada

La política conciliadora, neoliberal, de los gobiernos de la Concertación, que perpetuó las rebajas de los salarios reales y la destrucción de las bases de la independencia económica de Chile perpetradas por la dictadura pinochetista, en efecto, no tiene apoyo popular y, además, hace aparecer como posible renovador nada menos que al hombre más rico de Chile, un pinochetista lo suficientemente inteligente como para no identificarse con la odiada dictadura y lo suficientemente conservador como para lograr el apoyo de sectores acomodados (o atrasados) de las clases medias.

Esa es la bomba de tiempo que deja Michelle Bachelet, torturada, presa, exiliada, digna, pero que nada cambió en el país, ni despertó esperanzas, ni movilizó voluntades juveniles. Se corre pues el riesgo de que si el caballo gris democristiano le ganase por una nariz al caballo negro proimperialista, todo el establishment, después del "¡Uf!" de alivio inicial, no vea lo que pasa en el país, ni a quienes exigen cambios sociales en los desorganizados sectores populares, pero también a los que reclaman mano dura en una derecha que está ganando base de masas. Arrate, que también fue militante de la Concertación hasta poco antes de ser candidato presidencial de los comunistas, y éstos mismos podrían vender su progenitura política por el plato de lentejas de su participación en el Parlamento, que está totalmente desprestigiado.

Entonces, ¿qué pasaría con los votos de repudio que canalizó Marco Enríquez-Ominami, los cuales podrían evolucionar tanto en un sentido anticapitalista como en una dirección anarcoide (el "asco por la política", el "no nos interesa el poder") e incluso hacia un fascismo social?

Nada garantiza en efecto que el hipotético "milagro de la nariz larga" vuelva a producirse indefinidamente. Sobre todo si, con la continuación de la crisis mundial, se agravan las dificultades económicas de los chilenos pobres (la inmensa mayoría) y Washington mete más sus sucias manos en la política del Cono Sur. ¿Basta acaso un voto útil en favor de un personaje probadamente inútil para impedir que la bestia fascista levante cabeza? ¿Las maniobras políticas, los acuerdos y las mayorías parlamentarias –que no son más que sombras de las luchas sociales que se proyectan en la pared– pueden satisfacer la urgente necesidad de salir del pantano neoliberal pospinochetista o la enorme sed de cambios sociales y culturales?

Haití: desastre natural sobre la infamia de la historia. Guillermo Fernández Ampié



La última tragedia que azota Haití ha atraído los focos de las empresas internacionales comercializadoras de noticias que no se cansan de repetir cuán pobre, qué falta de infraestructuras y servicios resulta la sociedad haitiana. El periódico español El País reseña la crueldad de la historia de esa nación caribeña: crisis gubernamentales arbitradas a machetazos, pobreza, hambre y migraciones masivas. Otro análisis de la agencia Ap cita a algunos expertos que explican la desgracia por la conjugación de una serie de factores asesinos: geografía, problemas sociales, chapuceros estándares en la construcción de edificios y mala suerte. De remate, el predicador estadunidense y alguna vez precandidato presidencial republicano Pat Robertson afirma que existe una maldición sobre el pueblo haitiano porque éste habría hecho un pacto con el demonio para destruir la esclavitud e independizarse del yugo francés.

De lo que se cuidan de hablar estos medios y sus fuentes expertas, o que apenas aluden, es de la responsabilidad de Estados Unidos y Europa en la postración de Haití. Si algo ilustra la crueldad en la historia haitiana es precisamente la continua agresión de la que ha sido objeto el país (registrada por Gregorio Selser en su monumental obra sobre las intervenciones extranjeras en América Latina). Vale la pena recordar, aunque sea de forma sucinta, algunos de estos otros factores asesinos que han contribuido a la pobreza endémica de los haitianos.

En primer lugar mencionemos la exigencia de Francia, en 1838, para que Haití pagara 90 millones de francos de la época, para indemnizar los dueños de esclavos y plantaciones, y como condición ineludible para reconocer al país como nación independiente (cifra abonada religiosamente por los haitianos hasta ser cancelada en 1883).

Otro es el incidente Lüders, que más bien pareciera un cuento del realismo mágico. La historia va así: En 1897, unos policías haitianos quisieron detener a un individuo a quien su anterior patrón acusó de un robo menor. El nuevo empleador del acusado, el comerciante Emile Lüders, trató de impedir utilizando bastonazos que se ejecutara la orden judicial. Lüders era hijo de madre haitiana y de padre alemán, y detentaba la ciudadanía haitiana. Con su actitud violó las leyes haitianas, fue juzgado y condenado a un año de prisión. Apeló entonces a su ascendencia alemana, y fue liberado poco después gracias a las gestiones de un diplomático de Estados Unidos. Lüders se trasladó a Alemania donde gestionó represalias contra Haítí. El káiser, ni corto ni perezoso, envió varias naves de guerra y un ultimátum para los haitianos: la entrega de 20 mil dólares como indemnización para Lüders, además de ofrecer disculpas al representante alemán y saludar con 21 cañonazos la bandera de Alemania. De no cumplirse la demanda, Puerto Príncipe sería arrasada por las cañoneras alemanas. El gobierno haitiano se vio obligado a ceder al chantaje.

Un tercer elemento es el de la invasión militar estadunidense que engendró la dictadura de Francois Duvalier, Papá Doc, y de su hijo Jean-Claude, el igualmente corrupto y asesino Baby Doc. Estos siniestros personajes duraron tanto en el poder gracias a la alimentación recibida por el cordón umbilical de la complicidad americana.

Hechos más contemporáneos también merecen mención. Entre ellos el ascenso y la caída de Jean Bertrand Aristide, a quien El País identifica como el cura populista que nunca pudo o supo erradicar las causas de la postración haitiana (como si un solo hombre pudiera transformar, en algunos meses de gobierno, las secuelas de un sistema que tiene siglos de castigar a los haitianos). Aristide fue derrocado con la complicidad estadunidense, y restituido en el poder tras comprometerse a aplicar unas políticas neoliberales que desangraron todavía más a una población hundida ya en la miseria. Bill Clinton, hoy irónicamente nombrado enviado especial de Naciones Unidas para Haití, era entonces el presidente estadunidense cuando esto ocurrió.

Como podemos ver, una de las principales claves para entender la tragedia haitiana está en lo que menciona, casi sin querer, el periódico español: el protectorado que de hecho ejerce la Casa Blanca sobre Haití desde 1915. Si alguna maldición ha caído sobre el pueblo haitiano es precisamente la del intervencionismo de Estados Unidos; una maldición que al parecer continúa hasta el día de hoy, cuando todo indica que el gobierno de Estados Unidos toma la nueva tragedia como un pretexto para ocupar militarmente, una vez más, a tan desdichada nación.

* Periodista, ex editor de la revista Barricada Internacional.

La Jornada México.